Desde Argelia nos llega un autómata OMROM que no funciona porque tiene fundido un fusible interno. Al remplazarlo por uno nuevo y dar la alimentación de forma controlada, vemos que se empieza a disparar el consumo y la termografía refleja varios componentes calentándose.

 La placa inferior contiene una fuente conmutada que suministra las tensiones de:

  • +24 V para las E/S
  • +5 V para la parte de la lógica.

La primera prueba es alimentar de manera externa al equipo sin emplear la fuente propia. De esta manera podemos descartar si los daños se limitan a la fuente de alimentación ó por el contrario los daños también están por el resto del equipo.

La tensión de +5 Voltios no presenta problemas y el autómata arranca pero la de +24, al ir recibiendo la alimentación dispara su consumo, así que presenta algún problema.

Ésta alimentación va a unos integrados que adaptan las tensiones de 24V a la tension del microprocesador y viceversa. La forma de localizar la avería es ir retirando en orden estos integrados hasta que se localiza cual es el que disparaba el consumo. Después se sustituye por uno nuevo. Cuando se constata que todo funciona, se procede a reparar la fuente de alimentación y a cerrar el equipo.

La reparación de un autómata ha de valorarse siempre según la función que este realiza. Si se limita a unas pocas condiciones de ejecución entre entradas y salidas, es posible que sea mas rápido y sencillo sustituir este por uno nuevo y crear el programa. Cuando nos enfrentamos a equipos con programas complejos: muchas entradas y salidas, encoders, temporizadores, pantallas, comunicaciones con otros equipos, es muy posible que el coste de sustitución se dispare y merezca la pena su reparación